Cochinillas

Cochinillas, insectos bola, puerquillas, cochinillas de la humedad, etc., no son insectos, son crustáceos terrestres, y es el único crustáceo que se ha podido adaptar para la vida fuera del agua (y por ello es el único que no tiene fase larvaria, tiene desarrollo directo). La clasificación de este crustáceo es la siguiente:
Reino: Animalia
Phylum: Arthropoda
Subphylum: Crustacea
Clase: Malacostraca
Orden: Isópoda
Suborden: Oniscidea
Familia: Porcellionidae
Género: Porcellio, Armadillidium
Especie: Porcellio laevis Koch, Porcellio scaber (Latreille) y Armadillidium vulgare (Latreille).
Presentan un sistema de defensa denominado conglobación o volvación, que consiste en enrollarse formando una esfera casi perfecta y lisa gracias al ajuste de las piezas del exoesqueleto. Convertirse en una apretada pelota es una defensa excelente para los pequeños artrópodos con gruesas placas dorsales. Todas las partes blandas y los vulnerables órganos sensoriales pueden envolverse y quedar así protegidos frente a los depredadores, además de reducirse la pérdida de agua. Por ello, muchas especies han desarrollado este mecanismo. Las cochinillas y los gloméridos son los más conocidos, pero hay otros artrópodos y moluscos que lo hacen.
Estos crustáceos siempre los encontraremos en condiciones de humedad porque sus branquias no pueden funcionar en ambientes secos, por esta razón, cuando entran en las casas mueren rápidamente. Estos crustáceos no muerden ni pican al ser humano, en poblaciones bajas pueden incluso, ser benéficas para el suelo.
Identificación.
Son ovales o ligeramente elóngados, de cuerpo aplanado y miden aproximadamente entre 1 cm a 1.8 cm. No tienen alas, son de color cafesoso a gris y poseen un par de ojos bien desarrollados, tienen 7 pares de patas, que le dan el aspecto de armadillo. De jóvenes a adultos solo varían en el tamaño y la luminosidad del color.